No es magia ni va a llevarte el negocio. Es una herramienta que nos hace ir más rápido, y eso lo acabas notando en el precio.
Para escribir y mejorar textos, preparar variantes de anuncios y resumir lo que dicen tus clientes. Trabajo que antes llevaba días y ahora lleva horas.
Eso significa que llegamos antes a lo que importa y que parte del trabajo cuesta menos que hace unos años.
En traducir. Si atiendes en catalán, castellano y francés, mantener tres versiones de todo es un trabajo enorme; con esto deja de serlo.
Y en responder lo de siempre: horarios, cómo llegar, si hay aparcamiento, si abrís en temporada. Preguntas que se repiten cien veces y que no tienes por qué contestar tú.
No la usamos para publicar sin que nadie lo lea antes, ni para simular que hay una persona detrás cuando no la hay.
Lo que sale con nuestro nombre lo revisamos nosotros. La IA acelera el trabajo; no lo firma.
Esto es lo que hacemos, y no lo dejamos parado.
Casi nunca va una cosa sola. Te decimos qué combinación tiene sentido en tu caso.
Los anuncios que salen arriba del todo en Google. Pagas solo si alguien entra en tu web, y nuestro trabajo es que esa entrada valga algo.
Los resultados que no llevan etiqueta de anuncio no se compran: se ganan. Tardan, pero luego no cuestan por cada clic.
No buscamos una web bonita. Buscamos una donde se entienda qué vendes y sea fácil contactarte.
Anuncios en Facebook e Instagram. No sirven para todo, y te vamos a decir cuándo no.
Cuéntanos qué haces y te decimos qué haríamos nosotros. Sin compromiso.