No buscamos una web bonita. Buscamos una donde se entienda qué vendes y sea fácil contactarte.
Podemos traerte visitas con anuncios y con SEO, pero si al llegar no se entiende qué haces ni cómo escribirte, ese dinero se queda por el camino.
Muchas veces el problema no es que falte tráfico: es que quien llega se va sin hacer nada. Por eso miramos la web antes de tocar campañas.
Dos cosas se repiten en las webs de aquí: están en un solo idioma cuando el cliente busca en tres, y los horarios de temporada están desactualizados o directamente no aparecen.
Son dos arreglos baratos que cambian el resultado más que un rediseño entero.
A menudo no hace falta tirar nada: ordenando textos, arreglando el móvil y poniendo el teléfono donde se vea, ya cambia la cosa.
Si de verdad hace falta una web nueva te lo decimos claro y te explicamos por qué. Y si no hace falta, también, aunque nos dé menos trabajo.
Esto es lo que hacemos, y no lo dejamos parado.
Casi nunca va una cosa sola. Te decimos qué combinación tiene sentido en tu caso.
Los anuncios que salen arriba del todo en Google. Pagas solo si alguien entra en tu web, y nuestro trabajo es que esa entrada valga algo.
Los resultados que no llevan etiqueta de anuncio no se compran: se ganan. Tardan, pero luego no cuestan por cada clic.
Anuncios en Facebook e Instagram. No sirven para todo, y te vamos a decir cuándo no.
No es magia ni va a llevarte el negocio. Es una herramienta que nos hace ir más rápido, y eso lo acabas notando en el precio.
Cuéntanos qué haces y te decimos qué haríamos nosotros. Sin compromiso.